Ese pensamiento cíclico que parece estar metido tan profundamente en mi subconsciente que viene y se va dependiendo del día. No se necesita estar enamorada o tener a una persona a la que besar para ser feliz, con estar haciendo lo que te gusta rodeada de personas a las que quieres y que te comprendan es suficiente. Ya vendrá el adecuado pero mientras tanto no me voy a lamentar por no tener a quien querer de esa manera.

La solución para esto es encontrar un hobbie, una pasión que me llene y que me haga crecer como persona, sentirme realizada y no me refiero solo a leer, o a escribir ocasionalmente sino algo que requiera socializar, aunque fuera mínimamente.
Quiero disfrutar de cada día, aprovechar cada momento, cada oportunidad, no temer a lo desconocido o, por lo menos, enfrentarme a ello. Este es uno de mis propósitos de año nuevo y ya lo estoy empezando a poner en práctica.